martes, noviembre 23

¿Vivimos en un círculo violento?

Enciendo el televisor y se me es fácil comprobar la violencia que invade nuestra sociedad simplemente con observar las noticias diarias. Los acontecimientos devastadores multiplican el número de los sucesos agradables. Nuestra sociedad ha implementado la violencia como orden prioritario del comportamiento humano; pero... ¿verdaderamente el ser humano es violento?

Antiguos filósofos e intelectuales de la época como Aristóteles y Maquiavelo han defendido la idea de que el ser humano en origen es violento y egoísta. Otros, en cambio, defendían la tesis de que la raza humana se convertía violenta en el momento en el que se encontraba con la sociedad, ese término abstracto que corrompe la esencia bondadosa del hombre. De este modo, es difícil saber si el comportamiento violento humano es un instinto o es el fruto de la enseñanza actual, ya que muchos relacionan la agresividad emocional y no tal emocional con la educación impartida. ¿Nos están enseñando a ser buenas personas? ¿Es correcta y útil la educación cívica?

Empíricamente hablando,  los últimos datos revelan la poca educación de las personas ante circunstancias habituales del día. La casuística puede ser muy amplia: la violencia de los conductores, la agresividad verbal y corporal, la ausencia del respeto ante un superior... 

Como bien sabemos, un neonato es imparcial ante el bien o el mal; dicho de otro modo, no distingue entre lo que socialmente es bueno y lo que no. De modo que, esta distinción es plenamente e íntegramente cultural. Los cánones de respeto aprendidos varían de generación en generación, pero la base de ese buen comportamiento sigue ahí, inamovible cual astro rey que domina el movimiento de nuestro planeta. Sin embargo, en estos últimos años ésta también ha cambiado, dejándonos indefensos ante aquellos que han sufrido la metamorfosis. 

Si apago la televisión dejaré de ver los acontecimientos desagradables de la ciudadanía. No obstante, al salir por la puerta de mi hogar, continuaré padeciendo los síntomas de una violencia crónica de esta sociedad. 

1 comentario:

  1. Estoy totalmente de acuerdo. El buen comportamiento no deberiamos relacionarlo con la educación sino con el sentido común.¡A ver cuando empezams a tratarnos con el respeto que todos (cuando digo todos me refiero a todos sin excepciones) merecemos!

    Ane Ziarreta.

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