jueves, diciembre 16

Estiércol

Estoy harto, harto de lo que la gente piense de mí, harto de que tenga que hacer todo como ellos digan, harto de que tantas personas esperen tanto de mí, harto de que gentuza me mire como si fuese un bicho raro, alguna calaña inferior comparado con sus idílicos arquetipos super correctos que esos sí que son dignos de un buen ver y mirar. Harto de estar ahí con esa gente que no te aprecia, que no te ama, que no da ni un atisbo de confianza y luego hace llamarse tu amigo. Harto de que cuando tienes un problema se lo cuentas y luego él no es capaz ni de mencionar lo que cenó ayer. Harto de que este mundo sea una constante lucha entre rinocerontes que sólo quieren encontrar el mejor salario que impone esta nuestra sociedad para luego tener una vida medianamente normal. Harto de tantos exámenes que muchos de ellos no servirían ni para utilizarlos como papel de baño. Harto de esas personas que solamente creen que sus ideas son las correctas y que las demás están subordinadas y yuxtapuestas a su mención. Harto de sentirme como me siento y que pocas personas se den cuenta de ello. Harto de que la gente no sea empática y que no haga para remediarlo. Harto del individualismo. Harto de malgastar mi tiempo en leer textos de inglés y no entender nada. Harto de acudir a visitas y que la conferenciante se crea superior a todos capaz de “pulir” a cualquiera que no se adecue a esas características impuestas. ¿y si yo quiero seguir siendo así, qué? 
Harto de tanta exigencia y de mal vivir, del estrés, del odio, de la amargura, de la tristeza, de la melancolía, de las lágrimas vacías, de las personas aparentemente afables y encantadores que sólo son una pequeña sombra de lo que yo intento encontrar. Harto de esconderme y de ser tan correcto, harto de la educación y sus derivaciones ¡Harto de todo! Harto de que me digan que pueda dar más, harto de no poder llevar una vida libre sin ninguna atadura ni condición, harto de no poder sentir la vida como yo quiero que sea, harto de no poder oler ningún aroma ni de comer moras de las asquerosas zarzas. Harto de que cuando no cumples lo mandado pasas a un segundo plano en donde todo lo hecho anteriormente no sirve para nada. Harto de eso, harto de todo, harto de la vida, harto de los profesores,..  Harto de los amigos, harto de la familia, harto del teclado, harto del amor, harto de mí. “Solamente hay una pequeña diferencia entre ser diferente y estrafalario” ¡Qué más me da ser extraño, raro, desemejante, distinto, dispar! ¡Mejor! ¡Mejor! ¡¡¡¡¡¡Mucho mejor!!!!! ¡¡¡¡Quiero ser diferente!!!! Quiero dejar de vivir en esta basura de vida que todo el mundo dice estar feliz pero luego es incapaz de reflejarlo en su realidad. Todo el mundo dice tener amigos y a mí, en cambio, me cuesta muchísimo encontrarlos. Todo es una farsa…¡TODO! No hay nada real en todos nosotros… somos un espejo quebrado que solamente refleja la parte bondadosa de nosotros, la que sirve para venderse en el escaparate de afuera.  Antes hubiese dado parte de mi vida a muchos que creía dignos de mi predilección; ahora quizá me haya convertido en una roca gris incapaz de sentir algo más que el crecimiento del musgo en su cascarón cual caracol que se sitúa enfrente de los hogares y son pisados por unos individuos que se hacen llamar personas. ¡Cochambre de mundo!

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