domingo, diciembre 12

Moriría por vos

Es asombroso la magia que desprender algunas personas. Aquellas que tienen algo distinto, un don no corriente y común, con el suficiente poderío de sorprender, de impresionar, capaz de elucubrar hasta la saciedad, con ganas de llegar al punto álgido del cielo y transportarte ahí a su lado; aquellas personas que son capaces de apreciar cómo cae la nieve en la hierba y reír o llorar por contemplar tal belleza; las que cantan subidas a un pedestal rompiendo el poder de las olas indomables de un mar azul verdoso reflejado en un arco iris multicolor que rellena los huecos vacíos de nuestras almas; esas personas que saben apreciar el significado oculto de la vida aunque muchas veces la desconozcan; aquellos pequeños espíritus celestes que juran todos los días al ángel negro de la muerte que no les da temor enfrentarse a él; las que la necesidad de bienestar, prosperidad, ventura, contento, alegría, bonanza, satisfacción está por encima de cualquier otra necesidad y la podrían hacer aflorar a partir de esa pequeña semilla que estos ángeles son capaces de plantar. 

Sólo aquellas personas que nos hacen sentir todo eso se merecen todo; no hay palabra que defina tal significado omnipotente que abarque todos los ámbitos de nuestro cosmos. Solamente podemos agachar la cabeza, aplaudir y decir una cosa: gracias, de verdad. 
“Será tu voz, 
será el licor, 
será las luces de esta habitación, 
será el poder de una canción, 
pero esta noche moriría por vos” 

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