jueves, marzo 24

Fóbica dificultad determinativa

Todo el mundo conoce la opción de elegir, aunque la aplicación de tal derecho sea otro asunto. A este código medio-universal unos le llaman libertad, otros libre albedrío. La mayoría de los filósofos elucubraban sobre esta cualidad que nos hace humanos; ésta que nos permite escoger los atisbos de nuestro destino y poder empezar a trazar nuestro camino. 

Yo sé perfectamente que esos caminos existen, que la opción de elegir está ahí, en mis manos; sé perfectamente que las puertas de esos senderos movedizos están abiertas pudiendo divisar sutilmente lo que hay detrás de esos portales. No obstante, aquí sigo, sin poder decidirme, sin poder dirigirme a mi misterioso hado, dejando escapar las oportunidades que podrían abrirme tantas direcciones. Dime tú qué demonios tengo que hacer. 

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