jueves, agosto 11

Me cuesta sentir. Fática.

Buenas noches. Malos días. Que aproveche. Magníficas tardes. ¿Qué hacer cuando un sentimiento de ira se adueña de todos los controles de tu metabolismo? ¡Qué tontería de recursos y de funciones fáticas! No me debo desesperar, desanimar ni agobiar. Se me olvidan las palabras. He aprendido a vivir acompañado constantemente del adorado y fatigoso sufrimiento. Ya se me es imposible concebirlo como una carga; sólo una forma de subsistencia sine qua non. Duerme bien. Descansa. Sueña en pesadilla. Hola. Hasta ayer. Aveces creo beber de una agua dorada por medio de una copa de vidrio roñoso. El agua es apetecible, templada, pero consigue calmar la sed por unos instantes. Sin embargo, retorna con más fuerza. De nuevo buenas noche, Axel; tu tío y profesor Lidenbrock te espera para descifrar el místico criptograma. Vaya, que redundancia. Ten cuidado al descender. Honek ez dauka zentzurik. No es miedo lo que estoy percibiendo, simplemente se simplifica a la absoluta nada. Te veo. Se cierra el ascensor. Sube. Parece ser que hoy hará un buen día... 

1 comentario:

  1. Joe, nene, que bien escribes no?
    Al porincipio reconozco que me he líado pero ya me he aclarado del todo xD

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