martes, agosto 30

Me lo replanteo.

Querido lector, amada lectora, ilustre público. Me propongo mostraos aquellos inconexos asuntos que he decidido replantear a las 0:55 horas de la madrugada. Número uno. Quizá borre esta bitácora. No sé cuál es la razón exacta de querer suprimirla y olvidar para siempre aquellos manifiestos que en un día fueron puros reflejos de mi ser y personalidad, pero ahora mismo así lo siento. A lo mejor es que deseo borrar todo aquello relacionado con mi pasado y darle prioridad al ahora presente y al futuro mañana. No lo sé. Me lo replanteo. Número dos. Mis sentimientos. No es que esté harto de sentir como siento, sino que estoy verdaderamente agotado y cansado de sentir como lo hago. Creo que mi forma de amar es contraproducente en primera persona porque en vez de deleitarme y gozar de ello, a la larga se convierte en afilados y oxidados alfileres que intentan perforar mi ya desgastado corazón. Me tumbo en mi lecho y mientras observo el apagado techo comienzo a percatarme del transcurso de cada sentimiento que se infiltra en mis pensamientos cual un mosquito por descuido se ahoga en una taza de té. Conocer y nombrar cada uno se esos sentimientos se convierte así en una ardua y agotadora tarea que puede llegar a culminar en sollozos, bonitas pesadillas y carencia del apetito. Tendré que cambiar. Me lo replanteo. Número tres. Es verdad que quiero estudiar historia del arte. Es verdad que adoro observar y analizar aquellas obras que me producen placer estético y emocional. Sin embargo, temo que ese afán y esas ganas de estudiar mi pasión no me conduzcan al éxito, siempre y cuando anhele lograrlo. Debo esperar al desarrollo de la vida para poder conocer el resultado de esa incógnita, pero la espera me produce gran pavor. Lo debo remediar. Me lo replanteo. 

1 comentario:

  1. es mas fácil ser termita. te mueres en pos de tu especie y no hace falta replantearse nada. mas fácil, pero no mejor... pues la libertad de elección que tienes, es lo que te hace lo que eres :)

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